Conoced la verdad y ella os hará libre

Nunca te acuestes a dormir enojado con tu hijo

22.05.2014 14:47

Hace algunas semanas, en una reunión en el colegio de mi hijo, una apoderada contó una historia con una situación impactante, una tragedia familiar, que a ella le tocó vivir  hace unos años. Esta narración, que nos dejó impactados a todos los que la escuchamos, por la gran carga emocional que contenía, venía acompañada también de un gran mensaje, una reflexión, y que me llevó a compartirla en el blog con ustedes. No me dejo de conmover, los caminos de Dios son misteriosos, y a veces inentendibles.

La historia que contó la apoderada, y que voy a resumir, habla de una abuelita sentada en el "hall" de la empresa donde ella trabaja. Esta abuelita le llama mucho la atención dado que la ve muy triste, llorando y muy solitaria. Se le acerca, la asiste, le pregunta cual era el motivo de su gran tristeza. La abuelita la mira y le dice que su tristeza la provocaba la perdida de un nieto de siete años. "¿Y de qué murió su nieto?", pregunta la apoderada. La abuelita la mira y le contesta: "Mi nieto se suicidó".

¡Un niño de siete años se suicida! ¿Qué habrá pasado por la cabeza de ese niño? ¿Qué problemas podrá haber tenido un ser humano a esa edad que lo llevó a tomar tan drástica decisión?. Bueno, es lo que pensé mientras ella proseguía con el relato... El padre del niño se levantó muy temprano en su rutina diaria y cuando fue a ver a su hijo a su pieza para llevarlo al colegio lo encontró  ahorcado. ¡Que horrible escena debe haber sido! ¡Es para volverse loco! Que miseria. Una familia que pase por esto me imagino queda destruida y es para no recuperarse nunca más.

Bueno, hasta aquí el relato de esta apoderada. Luego, los pormenores y la reflexión del resto de los apoderados del curso que esa noche se fueron a su casa un tanto conmovidos.

Las causas para que un niño se suicide deben ser múltiples. Podría mencionar algunas: Biológicas, bullying, depresión, etc. "Googleando" me encontré con cifras en aumento a nivel mundial en casos de suicidio en menores y jóvenes. ¡Alarmante! Por ejemplo, esta cifra la da un medio mexicano: "Cada 24 horas se suicidan en México 16 jóvenes; en tres décadas se cuadruplica el número de casos" (Sinembargo.mx). Además, indica que el método más utilizado es el ahorcamiento.

Creo que la vida moderna nos está dando más problemas que beneficios. Nos da autos, tecnología, viajes, ropa a la moda, etc., pero no nos da espacios para nosotros y menos para nuestros hijos. Todo marcha tan rápido, tan congestionado, tan material y menos espiritual. Horarios de trabajo extensos, tránsito complicado, son causales para que llegando a casa solo queramos descansar. De darle espacio a nuestros hijos y escuchar sus problemas cotidianos, ni hablar. Si hasta nos sentimos aliviados, felices, de que estén en el computador o jugando con las consolas de juegos. Un problema menos, ¿cierto?

¿Tan egoístas nos hemos puesto? ¡Son nuestros hijos! Será que estamos tan centrados en darles bienes materiales, que pareciera es nuestra motivación de vida, que no nos damos cuenta que lo que realmente ellos valoran y que les queda en su recuerdo para el resto de su vida son los momentos en que jugamos con ellos, que les leemos un cuento, cuando los llevamos a un parque, cuando los vamos a ver actuar al colegio, o solo cuando conversamos y compartimos con ellos algunos minutos de nuestra "recargada" agenda.

¿Tan vacíos nos hemos vuelto que la comunicación verbal, el cara a cara, lo cambiamos por el whatsapp? Yo conozco a algunos que llaman a su hijo a sentarse a la mesa enviándoles un whasapp. O es más, nos enteramos de lo que hacen nuestros nenes, y lo comentamos,  por medio del Facebook. Creo estamos muy mal. Se el cansancio es mayor, y que lo único que deseamos al salir de nuestros trabajos es descansar, pero debemos hacer una  pausa, darle espacio a ellos, que por lo demás solo quieren lo mínimo, nuestro amor y no los bienes materiales que les damos.

Más encima los retamos cuando ellos nos buscan, para tan solo demostrarnos que están ahí, y los apartamos para ver en TV que es lo que acontece con la farándula del país que pareciera sus problemas son más importantes que los de nuestros hijos. ¡Hay que reaccionar!

Acostumbremosnos a darles las buenas noches y la bendición diariamente, a no enojarnos tanto con ellos,  a no acostarnos distanciados, sin despedida. No lo sabemos, puede que al otro día no los veamos mas, como les ocurrió a los padres de la historia que quedaron con la incertidumbre eterna de que sucedió con ese hijo al cual cuando nació prometieron amar y apoyar por toda la vida. Creo no es tarde para el cambio.

Oren por sus hijos, para que Dios los proteja cuando ustedes no estén con ellos. Que la paz y el amor de Jesús esté con todos ustedes.

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